Dijo que hay que cambiar el sistema educativo porque no sirve más, porque está diseñado para hacer CHORIZOS. Lo dijo moviendo las dos manos al unísono en círculos, en sentido expulsivo de atrás para adelante. Era un “desayuno de trabajo”, donde se sirvió la típica comida del norte: huevos revueltos con panceta.

Amén de haber servido el desayuno yanki en Argentina a argentinos, que en sí mismo es un mensaje de penetración cultural, por la que debería ser juzgado y condenado por un juez que sentara doctrina por traición cultural a la Patria, dijo la siguiente frase:

“En este desayuno, la gallina se comprometió: puso huevos. Pero el que verdaderamente se comprometió: fue el cerdo.”

Y esperó que el auditorio se riera del “chiste”. Se escucharon pocas risas, un poco que el chiste no se entendió, como tampoco se entiende comer huevos revueltos y panceta en el desayuno, acá, porque estamos en la Argentina, donde desayunar es tomar café con leche con tres medialunas. Seguro que el chiste en la Madre Patria de Norteamérica desata risas estentóreas.

Todo este introito fue para concluir con la frase “nosotros queremos el compromiso del cerdo en la educación”.

La frase la dijo Esteban Bullrich, un licenciado en informática nombrado Ministro de Educación por la “Prescindencia” Macri.

Se trata de Esteban Bullrich Zorraquín Ocampo Alvear. No te caigas de espaldas leyendo a toda la oligarquía reunida en este apellido. Hijo de Esteban Bullrich Zorraquín y María Ocampo Alvear, el padre es un bisnieto del Adolfo Bullrich que fundó en 1867, en lo que hoy es el Patio Bullrich, una casa de remate de objetos de colección tanto como de ganado y hasta caballos pura sangre. Y la madre es tataranieta del General Carlos María de Alvear, que se sospecha hermanastro de San Martín.

Este tipo, que espera el compromiso del cerdo, le ganó a Cristina en “la provincia”. Algo está podrido en Dinamarca -dice Hamlet- , el tiempo se ha salido de sus goznes”.

¡Cerdos!

Los cerdos viven en el porquerío, es así como los llamó el compañero Agustín Rossi en la última sesión de Diputados: ¡Son una porquería!

 

Podes seguir a Eva Row haciendo clic aquí