Ya lo sabemos, siempre estuvimos y vamos a estar militando, como deber defender nuestros derechos y el de todo ciudadano. Que no nos vengan con el cuento de que somos puro fanatismo, que no nos vengan con que somos chicxs para esto, que no nos vengan con que no sabemos ni vivimos nada de lo que pasó, porque sabemos y nos alimentamos de historia, Historia Argentina.

Claro, seguro se piensan que todo esto es algo que está de moda, o no saben que gracias a milicos represores parecidos a ellxs, hubo pibxs secuestradxs, torturadxs y asesinadxs por tener otras ideas, por luchar por sus derechos, por buscar libertad de expresión, por querer transformar la sociedad capitalista y poner al frente criterios de justicia en igualdad. Pero a ellxs les molesta todo esto, disculpen pero me suena a dictadura ideológica.

No entienden y no van a entender, que tener un pensamiento distinto no es delito, no entienden que somos el motor que se hace escuchar todos los días, tratando de hacer entender la disconformidad social, más que nada y por sobre todo en la desigualdad económica.

Escuchar y leer comentarios en redes sociales de que somos muy chicxs para participar en la política es desagradable, ¿saben por que? Porque de una forma nos están negando el derecho de expresarnos, a poder hacernos valer como personas y tomar poder sobre nuestros propios derechos. Hay cosas que duelen mucho.

Que feo, a los pibxs nos bajan la imputabilidad. Para eso somos grandes, se nos pone la etiqueta social de “nunca van a cambiar, nacimos así, lxs negros son así, no les importa nada”. Pero, “el pibe chorro” nunca fue visible, solo se lo condena y así quieren bajar la delincuencia y la violencia en la calle. ¿Saben si el pibe no tiene para comer?, ¿si vive solo?, ¿si sufre violencia doméstica?, ¿o si tiene algún trastorno?… Solo son producto de la desigualdad social, no me jodan.

Basta, no opines de política, no opines de este gobierno oligarca anda a laburar, ¿no ves que siempre es a lo primero que te mandan a hacer? Total, ellxs saben que quiero estudiar, saben que me banco sola y estudio y laburo a la vez. Saben que trabajo hasta tarde, que mi espalda y mis pies están cansados, saben que me prohibo de comer algo para poder sacar una fotocopia.

Pero lo que no saben es que no voy a dejar de luchar por lo que quiero, luchar por la inclusión, por la educación pública, por los derechos que tengo como ciudadana y estudiante. Por la libertad de expresión sin prejuicios ni estereotipos, recuerden que no estoy sola en esto, lxs pibxs estamos insoportablemente vivxs.