Los que están en el aire pueden desaparecer en el aire
Los que están en la calle pueden desaparecer en la calle.
Los amigos del barrio pueden desaparecer,
Pero los dinosaurios van a desaparecer.
(Charly Garcia, Los Dinosaurios. 1983)

37 metros de largo, 77 toneladas. Patagotitan mayorum, el dinosaurio más grande del mundo fue hallado hace pocos años al sur del Río Chubut (1), el mismo río donde se vio por última vez a Santiago Maldonado. Según testigos, corría por su vida en el marco de un operativo represivo llevado adelante por la Gendarmería, ordenado y coordinado por el Ministerio de Seguridad del Gobierno Nacional.

Los dinosaurios van a desaparecer cantaba García sobre el final de la dictadura cívico militar que cobró fama mundial, no por lo asesina, si no por la cruel originalidad sistémica del “detenido desaparecido”. Dinosaurios reales y alegóricos, militares y desapariciones forzadas vuelven a encontrarse en un mismo tiempo y lugar. La Argentina de Hoy.

“Le diré que frente al desaparecido en tanto éste como tal, es una incógnita, mientras sea desaparecido no puede tener tratamiento especial, porque no tiene entidad. No está muerto ni vivo…está desaparecido” (Jorge Rafael Videla)

La subjetividad social Argentina está atravesada de manera central e inevitable por “las desapariciones forzadas”, innumerables estudios dan cuenta de sus consecuencia no solo sobre el entorno cercano a la víctima si no hacia toda la sociedad, en la tesis “Traumas y Efectos Psicosociales de la Desaparición Forzada” (2) se afirma que: “Ante la negación de la práctica, los altos niveles de impunidad y la estigmatización de las víctimas se produce una escalada de pérdida de confianza en las instituciones y el Estado mismo, así como la eliminación de valores básicos para la convivencia.

“Creemos que es apresurado, que desde el primer minuto se haya planteado una desaparición forzada queriendo señalar a la Gendarmería nacional como culpable de una desaparición. Todos los días en la Argentina tenemos personas que desaparecen”…”Sería una gran injusticia tirar un gendarme o un policía por la ventana, esa es la fácil, cuando nada está absolutamente probado” (Ministra Patricia Bulrrich)

No todos perciben que el terrorismo de estado puede llevarse adelante en una democracia formal. Inducir el miedo para que la sociedad tenga un comportamiento que no tendría de otro modo no requiere de un golpe de estado. La represión violenta al reclamo social se inscribe claramente en ese concepto.

Es por eso que, aunque las afirmaciones de quien representa al Gobierno Nacional van en sentido contrario, hay una necesaria premura en resolver este aspecto. Queremos saber dónde está Santiago y lo queremos vivo, pero lo que necesitamos es saber que no fue el gobierno.

Necesitamos saber que no fue secuestrado en nuestro nombre o se abrirá entonces un nuevo y peligroso capítulo de la subjetividad social y su relación ante este “Nuevo Estado”.

 

(1) https://es.wikipedia.org/wiki/Patagotitan_mayorum#cite_note-4
(2) Traumas y Efectos Psicosociales de la Desaparición Forzada, Caso Colombiano Beatriz Eugenia, Ginna Pulido