No hay un recorte de contexto, el periodista pregunta por los despidos, el funcionario a cargo del área de empleo afirma sin tapujos:

“la posibilidad de entrada y salida del mundo laboral es una esencia del sistema laboral, como lo es en el organismo humano comer y descomer”

Luego continúa en su apreciación, hablando de “organismo vivo” cuando se refiere a la organización estatal o empresarial que realiza los despidos. A lo largo de las notas de Revista Pueblo hemos caracterizado ese aspecto del neo liberalismo, por el cual el ser humano, y específicamente el trabajador, es un insumo más, una parte del proceso de producción cada vez menos fundamental y cada vez más barata. Como así también la idea de que ésta concepción es lo “natural”, lo real, el único camino.

El trabajador es “cosa”, entra por la boca, se lo procesa exprimiendo sus nutrientes y se lo expulsa, defeca, descome y otro entra. Así se alimenta, así crece el organismo empresarial de la concepción liberal.

La doctrina Justicialista, a diferencia del liberalismo pone en el centro de la escena la inviolable Dignidad Humana de todo hombre o mujer. Ese es el centro y debe ser respetado por estado y privado.

“Cuando estructuramos el Justicialismo comenzamos por establecer que el orden de la organización del Justicialismo no se basaba en el capital, sino que se basaba en el trabajo, porque el trabajo es lo único digno que tienen hombres y mujeres. Es mediante ese trabajo que el Pueblo progresa y que la Nación se engrandece, y no mediante el egoísmo de atesorar bienes materiales. Es el renunciamiento a la vanidad y a las estupideces cotidianas lo que hace grande al hombre y se presenta a semejanza de los altos valores de la humanidad”. Juan Domingo Perón

Año 2012, luego de unas semanas intensas de huelgas y tomas por parte de centrales trabajadoras y gremios que hoy se sientan en la mesa neo liberal, Cristina Fernández de Kirchner les advertía, a ellos, a las bases y a quien quiera escuchar:

“Que nadie se engañe, no somos nosotros el problema, el día que no estemos nosotros, como se los dije muchas veces a los trabajadores, irán por el verdadero objeto que es volver a lograr mano de obra barata en la Argentina como la tuvieron durante décadas”

Año 2017, despidos, flexibilización, apertura de importaciones, pasantías, fin de paritarias federales, reducción de aportes patronales, aumento en la edad jubilatoria, no son iniciativas sueltas ni producto de una “necesidad natural” se enmarcan claramente en el concepto ideológico de quienes nos gobiernan. La declaración del funcionario de la alianza UCR+PRO, expresada con total desvergüenza hace suponer que sienten legitimidad para avanzar por dicho camino, pero no llegaron al punto de partida prometiendo esto sino aquello.

Aquí ha de comprobarse de manera cruda y lamentable que “violencia es mentir”.