“…cuando arrancó este gobierno se entregaban 6 mil pensiones por año, ¿saben cuantas se entregan ahora? 200 mil pensiones por año, para pagar esas 200 mil pensiones ¡hay que tener una pila de plata así!, y ¿como se junta la plata en este país? con equidad.. se le saca al que más tiene a través de los impuestos y se le da a los que menos tienen, eso es igualdad, equidad, inclusión. Nosotros tenemos que luchar para que esto se siga dando.”

Hugo Rodriguez

Desde enero a junio de este año, según los datos oficiales del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, se dieron de baja más de 19 mil pensiones por invalidez en un proceso que avanza de manera acelerada (900 bajas en mayo, 1004 en lo que va de junio) de un universo que cuenta con 90 mil suspensiones sin previo aviso solo contabilizando el corriente año.

El censo 2010 dió cuenta de un panorama nacional, más de 5 millones de personas viven con una discapacidad o limitación permanente (DLP), en 2003 sólo 2711 personas recibian una ayuda del estado, para el 2014 el número de “pensiones por invalidez”  superaba el millón y medio, cambiando el concepto de “ayuda” o “beneficio” hacia el de “pleno derecho”. Teniendo en cuenta que, si bien la ley 13.478 (año 1949) plantea dentro de los requisitos “No poseer bienes, ingresos ni recursos que permitan su subsistencia.”, la subsistencia no es suficiente para el concepto del estado moderno, la Argentina adhiere de forma plena en el 2014 a la “Convención Internacional sobre los derechos para personas con discapacidad”, cuyo propósito es promover, proteger y asegurar el goce pleno en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad y promover su dignidad inherente, dandole en dicha adhesión un carácter constitucional, supra legal sin condicionar la plenitud de su derecho a una situación socioeconómica precaria.

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¿Como salirse del número, del carácter legal o técnico de un derecho? ¿Cómo pensarlo desde una perspectiva política? ¿como a través de una mirada local?

Casi 2000 loberenses con DLP vieron cumplirse su derecho entre el 2003 y el 2015 y esa es la razón del inicio de esta nota. El textual (ver video) es un cierre de campaña del 2013, pero iguales argumentos utilizaba Hugo cada vez que debía contarle a un vecino que ya podía ir al banco a cobrar su pensión. De manera circunstancial lo acompañé en algunas de las tantas “entregas de pensiones” que solía realizar en su despacho y sus palabras aun resuenan:

“Hace falta una una pila de plata así”

Afirmaba y hacía el gesto del tamaño con su mano, claro que no mentía y ese brazo a lo alto graficaba de una manera eficaz el esfuerzo de una política capaz de garantizar un derecho. Pero, ¿cómo hacerlo?

“Con equidad”

Se le saca, a través de impuestos al que más tiene y se le da al que menos tiene, decía de una forma tan sencilla como real, habíamos pasado ya por la 125 y Hugo explicaba en su argumento el porqué de los conflictos que el gobierno afrontaba, vuelve a reivindicarse ahora que quienes gobiernan afirman no tener dinero para solventar un derecho luego de haber quitado las retenciones al agro, a las mineras, luego de haber hecho desaparecer el impuesto a los bienes personales.

“Mientras esté Cristina esta pensión la vas a cobrar”

Afirmaba con convicción cuando restaban aún varios años de mandato. Algún desprevenido confundía esta afirmación con demagogia, otro pensaba para adentro que no era eventual e inocentemente daba por sentado que los derechos no se pierden una vez conquistados.

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Recortes en medicamentos a jubilados, pensiones por viudez, por invalidez o a madres de 7 hijos, golpes al derecho programados y reflejados en el presupuesto del corriente año dan cuenta de un nuevo cambio de paradigma, reafirman el saber popular que reza “Gobiernan para los ricos” y es solo un avance del ajuste previsto post elecciones.

Aquel discurso cerraba, entre lágrimas, con una afirmación que vuelve a tomar relevancia:

“No podemos perder el tren, este es un quiebre histórico que debemos defender a capa y espada, por lo tanto cada uno de nosotros tiene una responsabilidad histórica, tenemos que llevar adelante este proyecto, con muchas convicciones, por nosotros por nuestros hijos y por nuestro nietos”