Después de 2 días de actos y caravanas en todo el país, en la madrugada del viernes salimos desde lobería para capital donde se realizaría la Marcha Federal, con los compañeros y compañeras, con la emoción de saber todo lo que estaba pasando, ver la imagen del puente colgante de Santa Fé donde había más de 3000 personas nos llenó de adrenalina

Llegamos a Avellaneda y se veían pasar las banderas de diferentes organizaciones sindicales, movimientos sociales y agrupaciones políticas. Desde ahí nos sumamos a la columna de CTA Suteba y marchamos hasta al puente Pueyrredón. Caminamos más de 7 kilómetros hasta la histórica Plaza de Mayo.

En el camino yo recordaba la historia de puente Pueyrredón centro muchas protestas y reclamos, pero la que más recordaba era lo de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki nosotros estábamos marchando reclamando lo que ellos en otro momento también reclamaban.

Llegamos a La Plaza, las diferentes columnas realizaban su ingreso, en un momento ya no se podía ver para atrás de la cantidad de personas movilizadas, las oradoras empezaron a contar lo que había pasado en el Norte en el Sur, Este y Oeste ¡Éramos más de 200.000!

Cerró los discursos Hugo Yaski secretario general de CTA me quedaron grabadas las frases

“Este pueblo no se arrodilla ante el poder económico ni la represión”

“Vamos a instalar la agenda social que el Gobierno se niega a discutir”

“Queremos que se reabran las paritarias. Queremos un salario para llegar a fin de mes, no un bono para llegar a fin de año”

“Este es el comienzo, puntapié inicial para el gran paro nacional”.

Mientras volviamos al punto de encuentro hablábamos de el discurso y de todo lo que había pasado, de que si nos organizamos y peleamos por nuestros derechos siempre va a ganar el pueblo. Se hacía certeza aquello de que “la única batalla que se pierde, es la que se abandona”.