¿Es realmente un invento K?

Mucho se ha hablado durante los últimos años, más precisamente desde el 2008 en adelante, sobre una grieta que hay en nuestra sociedad. Se dice que dicha grieta ha sido creada y agrandada por el gobierno saliente a lo largo de sus tres períodos si totalizamos ambos mandatarios. Lo cierto, es que realmente hay una grieta que divide a la sociedad, pero para nada esta responde a un periodo de gobierno determinado. Más bien, responde a un conjunto de períodos de gobiernos, que a lo largo de nuestra historia, han producido distintos acontecimientos, que es lo que produjo una polarización de la sociedad.

El mundo se ha debatido de la misma forma. Desde los comienzos de la historia ha habido dos sectores de la sociedad bien diferenciados entre sí. Dos sectores contrapuestos uno de otro. Derecha e Izquierda; Burguesía y Proletariado; Capitalistas y Obreros. Liberales y Progresistas. Alineados y No Alineados. Ricos y Pobres. Hasta Blancos y Negros aunque parezca mentira. Así podría seguir con varios ejemplos más.

También la historia ha demostrado, que casi siempre, son aquellos más poderosos, generalmente los que tienen la mayor parte del capital, los que han dominado y regido las pautas de la sociedad. Salvo algunas excepciones, que no por distintas han sido mejores o peores que las otras.

Pues bien, volviendo a nuestro país, desde la mismísima declaración de la Revolución de Mayo de 1810, tanto un lado del pensamiento sobre la sociedad que queremos, como el otro, se han debatido y disputado espacios de poder. Por lo que podemos decir que en nuestra patria, la grieta existe desde el mismísimo momento de nuestro nacimiento como país libre y soberano. El tema, es que en el principio de los tiempos no se llamaba así, y tampoco había grandes medios de comunicación masiva que permitiera volcar la balanza hacia un lado u otro de forma generalizada. Aunque si existieron quienes de una forma u otra, transmitieron siempre sus ideas y pensamientos.

Recién a principios del siglo XX, hubieron líderes políticos capaces de obtener las fuerzas necesarias para vencer a los poderosos capitalistas y es como surgieron los gobiernos que han quedado como estandartes de la historia. Los más sobresalientes fueron los de Irigoyen Y Perón. Por primera vez, los más humildes, los trabajadores. Los de más abajo, lograron obtener parte de los nichos de poder.

Los sindicatos comenzaron a fortalecerse, y de una vez por todas, la sociedad comenzó a tener parte de la decisión política del país. Es ahí donde la famosa grieta comienza a ser realmente importante. Argentina comienza a tener poder en el mundo gracias a su riqueza, y logra asomar la cabeza por sobre el paredón del sistema económico mundial.

Por supuesto que el capitalismo no se quedaría atrás, de hecho nunca bajo los brazos. Y es debido a esto que nuestro país se debatió entre gobiernos democráticos y golpes de estado durante gran parte del siglo XX. Casi de forma idéntica a toda América latina, de hecho todos hemos estado transitando realidades similares con historias casi idénticas desde la época de la colonia.
Pero llegó un día, en que de una vez por todas, la sociedad se dio cuenta que había que producir un cambio. Errores muy grandes estaban haciendo de nuestro país, un lugar casi imposible de sustentar. El mundo también estaba cambiando. Habían pasado tres guerras muy grandes y la humanidad ya no daba para más. Nuestro país, aunque lejos de ellas, tampoco daba más. Llegó 1982, la Guerra con los Ingleses. El fondo de la fosa. Y finalmente el resurgimiento. La democracia llega a partir de 1983 para quedarse para siempre. Casi idéntica situación sucede en toda América Latina.

Ahí podríamos decir que la nefasta grieta, por fin se había cerrado. Pues no es así. A partir de la llegada de la democracia, la grieta siguió marcando diferencias y llegaría a un nivel tan grande que casi causa la destrucción de la República en el año 2001.

Llegaría el 2003 después de un par de años de transición y de revueltas. Y es el que menos se pensaba, Nestor Kirchner, quien llegaría al poder y comenzara a producir tales cambios en la sociedad y el país en general, que logrará un cambio de paradigma.

Y lograra que en un breve lapso de tiempo, aquellos que ostentaban indiscriminadamente el poder, comenzara a ceder a favor de los de más abajo. Llegando en algún momento, al casi equilibrio perfecto soñado alguna vez por Perón del 50/50. Es decir que las ganancias del país se repartieran de forma igual entre los que poseían el capital y los que trabajaban para ese capital.

Cierto es que nunca se alcanzó eso, pero si se llegó a un buen nivel de confort general. Haciendo que las políticas implementadas por Nestor Kirchner comenzaran a ser adoptadas por una gran parte de la sociedad. Dándole a este sector político, tres mandatos consecutivos y con un nivel de aceptación muy alto.

A punto tal, que a los sectores de la oposición, comenzó a molestarles de manera muy fuerte. Y sectores capitalismo, aprovechando su poder económico, comenzó a hacer una guerra mediática hasta desgastar mucho la imagen del gobierno. Eso sumado a muchas desavenencias y errores propios del poder extendido en el tiempo, produjeron que la famosa grieta, comenzara a crecer de manera impensada.

Sectores que habían sido beneficiados por el sistema, comenzaron a pensar que estaban del lado del capitalismo. El confort logrado, hacía que se olvidaran de las luchas y sacrificio que habían costado logra esto. Y compraron finalmente el relato de que la grieta había sido creada y alimentada por el gobierno de turno. Vinieron años de altibajos, de boicots, de errores generalizados.

Finalmente se produce un cambio de gobierno que hace también un cambio de paradigma. La sociedad abala un cambio de rumbo llevando al país desde un gobierno de corte progresista a otro de corte neoliberal. Que a la fecha lejos está de ser la solución a lo pasado y lejos está de ser el camino hacia la alegría que es como se planteó en campaña. Paradójicamente, lo mismo está sucediendo en toda América Latina. Por lo que esto, se podría ver como algo cíclico que no escapa a ninguna sociedad. La grieta vuelve a agrandarse. Muy lejos de desaparecer. Esta, ahora es tan visible que asusta. De yapa, y realmente es lo que más debe preocuparnos, es que todo el mundo ha entrado en un estado de cambios masivos y desequilibrios de poder.

Se viene un futuro complicado. Y la grieta estuvo, está y estará por siempre. Quizás sea ella la verdadera dominadora del mundo. Sin grieta no hay sociedad. Al menos como la conocemos.