Hace unas semanas, quienes sentimos pasión por el deporte, festejamos, alentamos y nos emocionamos con Del Potro, Los Leones, la Generación Dorada y cada uno de los deportistas argentinos que representaron a nuestro país en los Juegos Olímpicos. Pocos días después, con una escasa repercusión en los grandes medios, aunque vale destacarlo, mayor a la que supieron tener en ediciones anteriores, comenzaron los Juegos Paralímpicos.

Vale en este caso hacerse cargo y aceptar que, probablemente antes de los Juegos de Beijing, muchos de nosotros tampoco estábamos demasiado pendientes de lo que sucediera con los deportistas paralímpicos.

Pero en en aquellos Juegos del 2008, sucedió algo histórico para nuestra ciudad que hizo que para los loberenses, los Juegos Paralímpicos tuvieran una trascendencia enorme: Mariano Domínguez, el pibe que comenzó a hacer atletismo en la Escuela Nº 501 y que veíamos entrenar bajo el sol o la lluvia en la vieja pista de Canal 4, estaría presente en dicho evento, algo absolutamente impensado pocos años antes.

Ocho años después, nuestra ciudad vuelve a estar representada en la máxima cita deportiva a nivel mundial, aunque esta vez ya no es sólo uno, sino que son dos atletas (el citado Domínguez y Daniel Tatarén), un nadador (Elián Araya) y un entrenador Ariel González los que están presentes. Y esto no es fruto de la casualidad o la suerte, sino que es producto de un trabajo incansable, el esfuerzo y las ganas de superarse de los cuatro mencionados, a lo que se sumó la decisión política de hacer una fuerte inversión en deporte, ofreciéndoles mejoras en su calidad de vida, la posibilidad de viajar a numerosas competencias, acceder a capacitaciones, etc.

Las posibilidades no siempre son aprovechadas por aquellos que tienen talento para un deporte. Este no fue el caso de quienes hoy nos representan en Río de Janeiro, que se sacrificaron y entrenaron fuerte para alcanzar un objetivo; nada más y nada menos que el sueño olímpico.

Hoy llegaron, hoy están donde tanto desearon. Mariano Domínguez y Ariel González por segunda vez (a Beijing, “Pilín” no fue como entrenador nacional), y Elián Araya y Daniel Tatarén debutando, nos tienen a todos los loberenses pendientes de su participación, mirando cuanto canal pase algunas imágenes, buscando en las redes sociales, descubriendo páginas que realizan una completa cobertura de los Juegos Paralímpicos, así pudimos ver como obtuvieron sus medallas Hernán Barreto, atleta entrenado por Ariel que recordó y agradeció el trato de los loberenses o la conmovedora victoria y medalla de oro de Yanina Martinez, atleta que también a entrenado en nuestra ciudad.

Es que a lo largo de los años, vimos de cerca todo lo que tuvieron que atravesar para llegar, vimos su esfuerzo, su sacrificio, su ejemplo de superación y su demostración de que nunca hay que bajar los brazos más allá de los obstáculos que la vida pueda ponernos por delante. Por todo esto, sin importar los resultados que puedan conseguir, sin lugar a dudas, ellos ya son ganadores, en el deporte y en la vida.

Para Revista Pueblo:
Caros Valerio Cherenscio
De larga trayectoria vinculada al deporte y los medios el autor es Jefe de Edición del periodico “El Sendero” y mantiene a los loberenses informados a traves de su programa ni+ni-, todas las mañanas por Radio Ciudad Loberia