Por Marina Pifano

¿Cuál fue el conflicto puntualmente?

Amplios sectores han sufrido en este 2016 un gran recorte presupuestario por parte del gobierno de Mauricio Macri. Estas últimas semanas se ha visibilizado, a partir del conflicto particular en el Ingreso a Carrera de Investigador de CONICET, un ajuste brutal respecto al crecimiento que venía atravesando la Ciencia Argentina en los últimos años, enmarcada en un modelo económico que contemplaba el aspecto científico y tecnológico como un pilar fundamental para el desarrollo soberano del país.

El conflicto comenzó con la aprobación del presupuesto para ciencia y tecnología, donde no se respetaron las promesas de campaña de la ALIANZA CAMBIEMOS y el presupuesto muy al contrario del 1,5% del PBI Nacional prometido sólo representó un 0,59%, llegando a su mínimo histórico. Cabe destacar que el actual Ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao,  quedó en el cargo a pesar del cambio de gestión para garantizar los avances en materia de ciencia y tecnología y mantener el Plan Argentina Innovadora 2020 lanzado en el 2012, un proyecto estatal integral de investigación y desarrollo tecnológico con políticas claras hacia la identificación de áreas temáticas estratégicas en el actual tejido productivo, con un eje transversal en la innovación con inclusión social, para generar soberanía tecnológica y desarrollo nacional.

Al menos esa fue la justificación del actual ministro para mantenerse en un cargo de gestión de un gobierno que estaba en las antípodas del proyecto Kirchnerista del que él formó parte.  Tal argumento no fue efectivo y aquí vemos los resultados.

El desfinanciamiento de la ciencia y la educación pública se agudizó con la publicación de los resultados del ingreso a carrera de investigación de CONICET, donde de los 1500 investigadores postulados, 874 fueron recomendados para el ingreso por las comisiones evaluadoras, aprobándose de manera arbitraria por el directorio de CONICET sólo 385 investigadores. Lo que significa que casi 500 trabajadores de la ciencia se queden afuera de CONICET, a pesar de pasar los criterios de evaluación de la Institución, luego de, al menos, 7 años de formación. El recorte fue de un 60%.

¿Cómo transcurrió el conflicto?

Por lo expuesto se decide la toma del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MinCyT)  el pasado 19/12, sumándose luego algunos Centros Científicos Tecnológicos en el interior del país. La ocupación entró en receso el viernes 23/12 a última hora de la noche, luego de extensos plenarios de discusión. La asamblea convocada en el MinCyT decidió aceptar el Acta Acuerdo que propuso el gobierno con algunas modificaciones a pesar que la decisión de las asambleas de la mayoría de los centros científicos tecnológicos del interior fue no acatar el acuerdo y seguir con la medida de fuerza. De éste modo se dio una solución MOMENTÁNEA al conflicto.

El acuerdo considera los siguientes puntos:

1-El otorgamiento de una beca (prórroga de beca posdoctoral o beca extraordinaria según el caso) a los postulantes a la Carrera de Investigación Científica de CONICET que fueron recomendados y no aprobados para su ingreso,  hasta el 31 de diciembre de 2017.

2-La creación de “una comisión mixta de seguimiento” para la inserción de estos postulantes recomendados y no aprobados, luego de finalizar su prórroga de beca, en: universidades, organismos de ciencia y técnica nacionales y en el CONICET. Los nuevos puestos asignados deberán respetar las líneas y los lugares de trabajo propuestos en la postulación, y deberán tener salario, condiciones de estabilidad y promoción equivalentes a las de la carrera de investigador de CONICET. La comisión será integrada por representantes de las organizaciones gremiales, agrupaciones de becarios, investigadores y representantes de los centros científicos tecnológicos de las provincias.

Ésta solución parcial representa un PALIATIVO, dado que no se concretó el ingreso de los 500 compañeros que fueron excluidos de CONICET por una decisión política de recorte del área, la que se explicita con la decisión del gobierno de transferir los fondos a las instituciones que absorberán a los investigadores pero sin que CONICET se haga cargo de la situación.

No es falta de presupuesto. Es una cuestión meramente política que este gobierno impulsa en contra del desarrollo científico y tecnológico alcanzado en nuestro país, para descentralizar, vaciar y desguazar todo el sistema, trasladando el problema hacia Institutos y Universidades afectados por la misma política de ajuste. Este plan es similar al polémico plan de  Dante Caputo, quien fue secretario de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación en el año 2000  que pretendía  anular la carrera de investigador del Conicet y obligar a cada investigador que ingrese a ser profesor universitario con dedicación exclusiva.

Posteriormente se publicaron los resultados de las becas doctorales y posdoctorales de CONICET (becas de formación previas a la entrada a carrera), las cuales sufrieron un recorte del 15 y 12 % respectivamente, evidenciando que la embestida neoliberal en la ciencia continúa.

¿Cómo se vincula éste conflicto con el modelo económico de la ALIANZA CAMBIEMOS?

Este gobierno que plantea como única salida el recorte en el desarrollo científico del país, para lo cual necesitaría invertir alrededor de 200 millones de pesos para que entren en la carrera de investigador los 500 trabajadores excluidos, es el mismo gobierno que transfirió 11.300 millones a las mineras, 60.000 millones a la oligarquía agro-exportadora y que perdonó deuda a empresas distribuidoras de electricidad por $19.000 millones. Lo que demuestra que no es falta de presupuesto sino una programada decisión política.

Cabe destacar que la ciencia y la tecnología no son las únicas áreas afectadas por el recorte presupuestario, sino que también las universidades públicas, la educación en su conjunto y la salud han sido blanco del brutal ajuste que lleva adelante el macrismo.

El desarrollo científico tecnológico de un país está vinculado a la industrialización, al valor agregado, ergo, a la independencia económica, por lo tanto es claro el modelo de país que pretende este gobierno.

El  paradigma científico-tecnológico vinculado al proceso de globalización plantea  especial atención en los países de América Latina.  El vínculo entre países desarrollados y países subdesarrollados a través de las políticas económicas nacionales e internacionales debe ser motivo de preocupación. El poder científico y tecnológico está jugando un activo rol en esos procesos económicos.

Proyectos estratégicos que contengan a la actividad científica y tecnológica son necesarios si pretendemos lograr la independencia, está claro que el modelo neoliberal macrista va directo a destruir cualquier camino hacia la soberanía y el proteccionismo para el aprendizaje.

El desarrollo de una  base científico-tecnológica fuerte que responda a las necesidades de la sociedad va de la mano de la educación, la producción, la innovación y la aplicación de los conocimientos para un desarrollo económico y social que responda a los intereses nacionales. Solo el desarrollo de una cultura científica que genere una identidad nacional descolonizada nos llevará a la independencia económica. Y ésta independencia no ocurrirá mientras nos gobierne la oligarquía con sus políticas neoliberales.

¿Cuál es la victoria del conflicto?

La movilización masiva de los trabajadores del CONICET, llevando a cabo medidas de fuerza a lo largo del país, constituyó un hecho histórico sin precedentes para el sector y llevó hacia la búsqueda necesaria de unidad y solidaridad para la defensa del sistema que pretende desarticular con sus políticas la ALIANZA CAMBIEMOS.

Queda pendiente continuar y mejorar la organización y federalización de la lucha con las diferentes asambleas y centros científicos tecnológicos, así como resulta fundamental la unión con otros sectores que también soportan el embate neoliberal de este gobierno, porque al fin y al cabo esto no es algo aislado, esto es un producto del proyecto político-económico llevado a cabo por la ALIANZA CAMBIEMOS. La lucha es una sola y es la de los trabajadores en su conjunto, tenemos la responsabilidad de organizarnos y unirnos si pretendemos defender la Soberanía Nacional.